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| Tradiciones de Hallowen | ||
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De espejos y manzanas Una de las tradiciones relacionadas con la adivinación que se practican durante esta noche consiste en tomar una manzana y situarse de espaldas a un espejo en una habitación iluminada solamente con la luz de una vela. |
A continuación se debe cortar la manzana en nueve pedazos y comer ocho de ellos, arrojando el noveno
trozo por encima del hombro. Después, hay que volver la cabeza por encima del mismo hombro para observar el espejo: en él aparecerá algún símbolo o imagen como respuesta a la pregunta que se haya
formulado.
Una tradición para las mujeres es pelar una manzana frente a un espejo iluminado por un candelabro, ya que la leyenda cuenta que si se pela la fruta y la cáscara queda en una sola tira, el espejo
mostrará la imagen de su futuro esposo..
UNA FIESTA TAN VIEJA COMO LA PROPIA
MUERTE
La fiesta de Halloween es una mezcla de tradiciones más o menos antiguas y tiene su propia versión en muchos países. Sin embargo, el Halloween que
se ha hecho famoso es el que celebran los norteamericanos. Gracias a las películas de Hollywood ellos han sabido exportar como nadie una festividad cuyas señas de identidad han terminado siendo
los disfraces y las calabazas y, claro está, el culto al terror y a la muerte.
En realidad, los primeros en celebrar la fiesta de Halloween fueron los celtas (antiguos habitantes de Gran Bretaña) que hacían su "primitivo Halloween" cada 31 de octubre. Por aquel entonces la
fiesta estaba dedicada a un tal Samhain (su dios de los muertos) y era la noche en que los druidas de la tribu se ponían en contacto con los difuntos. Esa noche marcaba el final del año y toda la
comunidad lo celebraba por todo lo alto.
Pero con la invasión de los romanos, la cultura celta se mezcló con la de los césares y la religión de los druidas terminó por desaparecer. Sin embargo, la "fiesta de los muertos" no se perdió
del todo. Los romanos la fusionaron con sus Fiestas de Pomona, dedicadas a la diosa de la fertilidad, y así el primitivo Halloween de los celtas pudo sobrevivir al paso del tiempo conservando
gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.
Con la expansión del cristianismo por Europa la fiesta se encontró un nuevo rival. Primero el Papa Gregorio III decidió trasladar la "Fiesta de Todos los Santos" al 1º de Noviembre y poco más
tarde, en el año 840, Gregorio IV ordenó que celebración fuera universal. Y como fiesta mayor que era requería una "vigilia" para preparar la fiesta. Precisamente el 31 de octubre, la "noche de
los muertos" de los antiguos celtas. Esta vigilia se llamó "All Hallow's Even" (Vigilia de Todos los Santos) y con el paso del tiempo su importancia fue creciendo y su pronunciación fue cambiando
hasta terminar en lo que hoy conocemos como "Halloween".
Pese al cúmulo de coincidencias y de ritos superpuestos, la fiesta cristiana conservó guiños de la versión ancestral iniciada por los celtas y continuó siendo para siempre la noche de los que
tributaban un especial interés por la muerte y el más allá.



