Santos y oraciones

   Santa Teresa de Jesús

 

A Santa Teresa se le conoce como la Santa de los Caminos Pequeños, significando, que ella creía que  las pequeñas cosas de la vida hay que hacerlas bien y con mucho amor.  También es la patrona de las flores y de los/las floristas.  A la Santa se le representa a través de las rosa.

 

He aquí la oración de Santa Teresa:

"Que hoy more la paz en ti.  Que sepas y confíes en que estás exactamente en el lugar en que debes estar.  Que no puedas olvidar las posibilidades infinitas que surgen a través de la fe en ti misma y en otros.  Que puedas utilizar los dones que has recibido, y puedas pasarle a otros el amor que has recibido.  Que puedas estar contenta por la persona que eres, tal como eres,  ahora mismo.  Permite que este conocimiento penetre hasta tus huesos, y permítele a tu alma la libertad de cantar, bailar, alabar y amar.  Todo ello está ahí para cada una y todas nosotras.


 

SAN EXPEDITO

 

.

 

ORACION A SAN EXPEDITO
PARA VENCER LAS PRUEBAS

 

¡Señor Jesús acudo a tu auxilio!
¡Virgen Santísima socórreme!
San Expedito, tu que lleno de valor abriste tu corazón a la gracia de Dios
y no te dejaste llevar por la tentación de postergar tu entrega,
ayúdame a no dejar para mañana lo que debo hacer hoy por amor a Cristo.
Ayúdame desde el cielo a renunciar a todo vicio y tentación con el poder que Jesús me da.
Que sea yo diligente, valiente y disciplinado al servicio del Señor,
y no me acobarde ante las pruebas.
Tú que eres el santo de las causas urgentes,
te presento mi necesidad (intención).
Sobre todo te pido que intercedas por mi para que persevere en la fe,
y así llegue al gozo del cielo con Cristo,
con la Virgen María, los ángeles y los santos. Amén.


Novena a San Expedito
[Se debe rezar durante 9 días]

Señor, ten piedad de mí.
Jesucristo, ten piedad de mí.
Señor, ten piedad de mí.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Padre Celestial, que sos Dios, ten piedad de mí.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de mí.
Santa María, Reina de los Mártires, ruega por mí.
San Expedito, invencible atleta de la Fe, ruega por mí.
San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí.
San Expedito, que todo perdiste para ganar a Jesús, ruega por mi.
San Expedito, que fuiste atormentado, ruega por mi.
San Expedito, que pereciste gloriosamente por la espada, ruega por mi.
San Expedito, que recibiste del Señor la Corona de Justicia que prometió a los que le aman, ruega por mi.
San Expedito, auxilio de los que pierden cosas, ruega por mi.
San Expedito, patrono de la juventud, ruega por mi.
San Expedito, auxilio de los estudiantes, ruega por mi.
San Expedito, modelo de soldado, ruega por mi.
San Expedito, patrono de los viajeros, ruega por mi.
San Expedito, salvación de los enfermos, ruega por mi.
San Expedito, consolador de los afligidos, ruega por mi.
San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en vos, ruega por mi.
San Expedito, yo te suplico, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ven a mi auxilio.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdóname Señor.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchame Señor.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de mi Señor.
Jesús, óyeme.
Jesús, escucha mi oración.
Que mi voz llegue a ti, Señor.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


Oración a San Expedito

Mi San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mi junto a Nuestro Señor Jesucristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza. Mi San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido! (hacer el pedido).

Mi San Expedito, ayúdame a superar estas horas difíciles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia. Devuélveme la Paz y la tranquilidad. ¡Mi San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe. Muchas Gracias.

 

 

SAN NICOLAS DE BARI

Han sido muy numerosos los milagros que ha logrado conseguir de Dios. Lo pintaban con unos niños, porque los antiguos contaban que un criminal hirió a cuchillo a varios niñitos, y el santo al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea. También pintan junto a él a una señorita, porque en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas y no lograba que se casaran ya que no tenía para dar dote. Desesperado, el viejo concibió el terrible plan de prostituirlas para sobrevivir. Al enterarse el santo, durante tres días seguidos, cada noche le echó por la ventana unas bolsas llenas de monedas de oro y así el padre logró casar muy bien a sus hijas.

 Las antiguas historias de los niños y los regalos dieron lugar en Alemania, Suiza y Holanda a la leyenda del "niño obispo" y sobre todo a la costumbre de que San Nicolás traiga secretamente regalos para los niños el 6 de diciembre, día en que la Iglesia celebra su fiesta. Dicha costumbre fue popularizada en los Estados Unidos por los protestantes holandeses de la ahora Nueva York, que paganizaron al santo católico convirtiéndolo en un mago nórdico llamándolo “Santa Claus”: La mitra de obispo fue remplazada por el hoy famoso gorro rojo, y lo cambiaron de Turquía al   Polo Norte, de donde viene por la nieve en un trineo tirado por renos.



1. CAMINATA DE LOS TRES LUNES

 


PRIMER LUNES

Señor San Nicolás, por la preciosa Sangre de mi Señor Jesucristo que derramó en la calle de la Amargura, por la corona de espinas que pusieron en su santísima cabeza, por la bofetada que le dieron en su santísimo rostro, por la lanzada que le dieron en su santísimo costado.¡ oh divino amor! por los azotes que le dieron en sus santísimas espaldas, por el dolor que sintió su Santísima madre en la calle de la Amargura, cuando le vio caer con la cruz acuestas por nuestras culpas; por todo lo que sintió en su santísima Pasión y por la copiosísima sangre que El derramó, te suplico, señor San Nicolás, que te intereses por las necesidades y aflicciones que me rodean, y me des una respuesta favorable en todas mis aflicciones.

Hacer la petición y decir tres veces: "Señor San Nicolás, óyeme" Concluir con la alabanza y oración final.


 SEGUNDO LUNES

Se reza la misma oración del primer día, después se hace la petición y se dice tres veces: "Señor San Nicolás, guíame". Concluir con la alabanza y oración final.


TERCER LUNES

Se reza la misma oración del primer día, después se hace la petición y se dice tres veces: " Señor San Nicolás, vengo por mi petición; Señor San Nicolás, vengo por mi petición; Señor San Nicolás, vengo por mi petición". Concluir con la alabanza y oración final.

 

ALABANZA

Lleno de dulce esperanza
hoy vengo a ti, santo mío,
pues en tu bondad confío
de encontrar mi bienandanza.

Yo se bien que mi confianza
No ha de salir defraudada,
y que veré despachada
mi ferviente petición
pues calmarás la aflicción
de esta alma atribulada.

 ORACIÓN FINAL

Gloriosísimo San Nicolás, humilde y virtuoso Arzobispo de Mira, acuérdate que no se ha oído decir que no alcance tu favor quien a ti se acerca en sus tribulaciones. Confío en ti, espero en ti y te pido seas mi intérprete para con Dios Nuestro Señor, a fin de obtener esta gracia que con toda mi alma te he pedido. Sé mi guía, sé mi salvaguardia y purifica mi alma Amén.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 La devoción al Sagrado Corazón de Jesús tiene por objeto el Corazón de Jesucristo y el amor inmenso en que se abrasa por nosotros.

Tiene por fin devolverle amor por amor, darle gracias por sus beneficios y reparar los ultrajes que no cesa de recibir.

Esta devoción es la más excelente sea por su objeto material, que es el corazón de carne del Hombre Dios, manantial de la sangre que ha salvado al mundo, sea sobre todo por su objeto espiritual que es el amor de este divino Salvador.

Este divino Corazón ha sido formado para nosotros en el seno de María; ha palpitado, ha orado, se ha conmovido, ha sufrido. El ha dictado las hermosas páginas del Evangelio; es la fuente de los Sacramentos.

Él es quien, desde el Tabernáculo santo, sostiene, dirige, consuela a las almas; este Corazón es el que inspira todos los sacrificios, el que santifica todos nuestros dolores, el que hace nacer todas nuestras virtudes.

Este Corazón es el que perdona en el santo tribunal de la Penitencia, que se manifiesta a nosotros por sus inspiraciones interiores; es el que nos ha dado por madre a María, y el que, en la Eucaristía, hace sus delicias al habitar entre los hijos de los hombres.

Esta devoción es una de las más completas, porque resume la religión entera, que no es otra cosa sino un comercio de amor entre Dios y el hombre.

Esta devoción es una de las más amables y más consoladoras, puesto que nos muestra todos nuestros padecimientos sufridos por el corazón de nuestro Dios, antes de llegar a nuestros corazones; porque nos da a conocer el Corazón e Jesús, ese Corazón en el cual abundan todas las cualidades que forman los corazones buenos, los corazones nobles, grandes, generosos, heroicos.

El Corazón de Jesús es el corazón del amigo más adicto y más fiel, el corazón del mejor y del más tierno de los padres, el corazón del libertador más desinteresado y magnánimo, el corazón de un Dios que posee todos los atractivos, todas las perfecciones que puedan agradar, conmover y atraer.

 

Promesas de Jesucristo a Santa Margarita María, a favor de las personas devotas de su Sagrado Corazón.

  1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
  2. Pondré paz en sus familias.
  3. Les consolaré en todas sus penas.
  4. Seré su refugio seguro durante su vida y sobre todo en la muerte.
  5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
  6. Los pecadores encontrarán en mi Corazón un manantial y el océano de la misericordia.
  7. Las almas tibias se volverán fervorosas.
  8. Las almas fervorosas llegarán rápidamente a una gran perfección.
  9. Bendeciré las casas en las cuales sea expuesta y honrada la imagen de mi sagrado Corazón.
  10. Daré a los sacerdotes el talento necesario para ablandar los corazones más endurecidos.
  11. El nombre de las personas que propaguen esta devoción quedará escrito en mi Corazón y jamás se borrará.

ORACIONES EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Consagración diaria al Sagrado Corazón de Jesús

Amable Jesús mío, como testimonio de mi agradecimiento y en reparación de mis infidelidades, yo (mi nombre) te doy mi corazón; me consagro enteramente a ti y propongo con tu gracia no ofenderte ya más.

 

NOVENA DE CONFIANZA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

¡Oh Corazón de amor, en Ti pongo toda mi confianza, pues todo lo temo de mi fragilidad, más lo espero todo de tu bondad!

Invocaciones de la novena:

Amor del Corazón de Jesús, abrasad mi corazón,
Caridad del Corazón de Jesús, derramaos en mi corazón,
Fortaleza del Corazón de Jesús, sostened mi corazón,
Misericordia del Corazón de Jesús, perdonad a mi corazón,
Paciencia del Corazón de Jesús, no os canséis de mi corazón,
Reino del Corazón de Jesús, estableceos en mi corazón,
Ciencia del Corazón de Jesús, enseñad a mi corazón,
Voluntad del Corazón de Jesús, disponed de mi corazón,
Celo del Corazón de Jesús, devorad mi corazón.

(Rezad cada día las oraciones y ofreced un obsequio con amor).

ACORDAOS

Acordaos ¡oh sagrado Corazón de Jesús! de todo lo que habéis hecho por salvarnos. Acordaos del eterno e inmenso amor que habéis tenido por todos los hombres; que tu Corazón acoja a los que a ti acuden y se conmueva ante nuestras debilidades.

Llenos de confianza y amor, venimos a tu Corazón, como el corazón del mejor de los padres, del más fiel y bueno de los amigos. Recíbenos, ¡oh Corazón sagrado! en tu infinita ternura; haznos sentir los efectos de tu amor; se nuestro apoyo, nuestro mediador ante nuestro Padre, y concédenos la fuerza en nuestra debilidad, consuelo en nuestras penas, y la gracia de amarte en el tiempo y de poseerte en la eternidad.

Corazón de Jesús, acudo a Ti porque eres mi refugio, mi esperanza; el remedio de todos mis males, el alivio de mis miserias, la reparación de todas mis faltas, la seguridad de todas mis peticiones, la fuente inagotable para mí, y para todos la luz, fuerza, constancia, paz y bendición.

Estoy seguro que no te cansarás de mí y que no cesarás de amarme, protegerme y ayudarme, porque me amáis con un amor infinito.

Ten piedad de mí, según tu gran misericordia, y haz de mí, por mí, y en mí todo lo que quieras, porque yo me abandono a tu Corazón con la entera confianza de que no me abandonarás jamás. Así sea

 

 

SAN MATEO

Apóstol y evangelista. La tradición cristiana le atribuye la autoría del primer evangelio sinóptico. Según se describe en los Evangelios , Jesús le pidió que se uniera a sus seguidores, debido a lo cual fue duramente criticado, puesto que Mateo ejercía de recaudador de impuestos, por lo que no gozaba de las simpatías de sus conciudadanos. El Nuevo Testamento no aporta más detalles biográficos sobre su persona, si bien la tradición indica que evangelizó Judea y, posteriormente, fue misionero en Etiopía y Persia. Hay disparidad de criterios acerca de su muerte, y mientras algunas fuentes mencionan que murió martirizado, otras afirman que falleció de muerte natural. En 1808, la iglesia de la ciudad italiana de Salerno reafirmó que se habían hallado sus restos. Su evangelio, escrito probablemente hacia el año 80, va dirigido a lectores palestinos o judíos cristianizados y, por ello, familiarizados con el Antiguo Testamento. También por ello, pone especial empeño en demostrar que Jesús es el Mesías anunciado. No obstante, la crítica moderna rechaza atribuirle, al menos en su totalidad, dicho evangelio.